Tips para lograr una promoción en tu trabajo

Una mañana te levantas y te das cuenta que el hastío, el desaliento y la desmotivación de hacer durante mucho tiempo lo mismo, así como tus aspiraciones económicas y profesionales, son alicientes suficientes para pensar en un ascenso. 

De hecho, no existe un camino definido para obtener una promoción, por lo que debes considerar este proceso como una estrategia de mediano y largo plazo. Por ello, antes de gestionar el ascenso con tu jefe toma en cuenta lo siguiente:

  1. Los ascensos se ganan. Las promociones no se dan por antigüedad, trabajar el doble, dejar tu vida o quedarte horas extras en la empresa. Quien asciende demuestra tener con competencias de capacitación, liderazgo, toma de decisiones, trabajo en equipo, asertividad, creatividad y visión; es decir, contar con las habilidades necesarias del siguiente nivel.
  1. Los ascensos no se piden. Aunque no hay regla establecida, existen indicios cuando una persona está lista para el siguiente nivel: se muestra proactivo, curioso e invasivo en otras actividades dentro de su misma área o departamento; también, colabora activamente en actividades adicionales a su puesto y conversa sobre cuestiones estratégicas u operacionales. Se trata de lo que haces, no de lo que dices: tus acciones hablan por ti. Si tienes que pedir una promoción es una evidencia de que algo ha fallado, ya sea por parte tuya o por parte de la empresa.
  1. Reflexiona. ¿Mereces la promoción? ¿Has tenido, durante todo el tiempo laborado, un trabajo bien hecho? ¿Estas comprometido contigo y con la empresa? ¿Cómo se encuentra la situación financiera de la empresa para la que trabajas? ¿Cuáles son las políticas de promoción?
  1. Define qué buscas. Ten claro por qué continuas en la empresa, si sientes que desempeñas un trabajo que te motiva a crecer como profesional y como persona, y si sientes que los entornos humano y profesional son benéficos para ti. Ten muy claros tus valores y sé firme con ellos.

    Ahora bien, en una promoción necesariamente existirá un cambio: aumentan las demandas, la presión y las responsabilidades de nueva posición. Pregúntate: ¿tendré nuevas oportunidades en el futuro? ¿Dónde me interesa desarrollarme, en mi departamento o en otra área? ¿Qué habilidades y competencias necesito para ocupar la posición a la que aspiro? ¿Qué demandas voy a tener? ¿Qué gano y qué pierdo? ¿Estoy dispuesto a pagar el precio en tiempo y esfuerzo?
  1. Trabaja sobre tus áreas de oportunidad. Todas las personas tenemos aspectos que mejorar, por lo que es una buena idea platicar con tu jefe sobre el tema y te dé retroalimentación sobre tu desempeño. Realiza un autoanálisis sobre tus puntos fuertes y débiles, y si hay algún conocimiento, habilidad o competencia que haya que adquirir, es el momento; ya sea dentro o fuera de la empresa. ¿Qué necesitas para la nueva posición a la aspiras? ¿Un título profesional, aprender un idioma, operar un software, inteligencia emocional, liderazgo? El mejorar tus puntos débiles te hará un colaborador más competitivo.
  1. Revisa tu imagen externa. Al volverte visible al exterior también eleva tu perfil interno. Gana prestigio a través de redes de contacto empresariales y gubernamentales, conferencias, cursos de capacitación, escribir artículos especializados o blog posts, e intégrate a una asociación profesional.
  1. Cuida tus relaciones interpersonales. Es importante que desarrolles tus habilidades de socialización. Tener una buena actitud hacia tus compañeros de trabajo, supervisores y subordinados puede ser clave. Sé accesible y ofrece ayuda útil; convive con tus compañeros de departamento y conoce gente de otras áreas. 
  1. Desarrolla inteligencia emocional. Recuerda que puedes tener muchos talentos operativos, pero carecer de habilidades sociales es un punto en contra si quieres una promoción. ¿Por qué? Porque las personas que han desarrollado la inteligencia emocional son más efectivos en el manejo de personal a cargo.

El momento de la verdad

Si las consideraciones mencionadas arriba están a tu favor, ha llegado el momento de tener una cita con tu jefe y platicar sobre el tema. ¿Cómo lo hago?

  • Planifica tu entrevista. Piensa cómo hacerlo e imagina tu encuentro: el lugar, las palabras que vas a utilizar, el tono de tu voz, la expresión de tu jefe. Si te resulta de utilidad, puedes escribir tus ideas para que no las olvides.
  • Tu trabajo habla por ti antes que tú. Da lo mejor de ti y de ser posible esfuérzate más.
  • La conversación con tu jefe. Una vez que tengas claro qué le vas a decir a tu jefe, busca el momento en que tenga menos carga de trabajo y pueda escucharte. Habla con él sinceramente y destaca tus logros conseguidos durante tu historia laboral; comenta que tienes en mente a un sucesor para minimizar la curva del aprendizaje; evita demostrar impaciencia, pues estás pensando en el largo plazo. Hablar con exigencias, demandas, reclamos y quejas tampoco te va a ayudar mucho.
  • La contraoferta laboral. Aunque a puede ser efectivo como método de presión, es mejor valorado que plantees tu compromiso para adquirir nuevas responsabilidades sin la amenazada de irte de la empresa. Aún cuando seas un colaborador estrella y que tu jefe odiaría perderte, no supongas anticipadamente que va a bloquearte. 
¿Y si después de todo no resulta? 
  • No te deprimas. Ya tuviste mucho valor para hablarle a tu jefe de tus aspiraciones; finalmente, tu líder tuvo que escucharte y darte un motivo de su negativa.
  • Conversa con tu jefe para que el puesto que ocupas sea más desafiante, más motivante y puedas aprender todo que puedas. Habla con él acerca de las posibilidades futuras de desarrollo profesional y de qué manera puede ajustarse al enfoque de la empresa.
  • Sé activo. Identifica las necesidades de tu jefe y prepara propuestas a tu superior sobre cómo aportar beneficios que mejoren los resultados del área, reduzcan costos, eleven la calidad en el servicio, por ejemplo. Agrega valor continuamente. Lo importante es ir ganando terreno.
  • Concéntrate en tener nuevos conocimientos y acumular experiencia, enriqueciendo tu currículum. Esto te convertirá en un profesional más competitivo.
  • Investiga si en otro lugar existe un puesto con las características que deseas; recuerda que tu trabajo es tu mejor carta de recomendación. No todas las personas son para la empresa, ni la empresa para todas las personas.

* Por Edda Ramos / Supervisora Senior de Adecco México

 Guía de sueldos y salarios 2017 RRHH

Categorías: Tips para Candidatos, Coaching Empresarial