Satisfacción laboral y su impacto en la productividad

El desarrollo social de un individuo a nivel personal y profesional impacta directamente su satisfacción laboral y su nivel de productividad.

No se necesitan muchos argumentos para convencernos de que un empleado motivado y satisfecho con su trabajo y su entorno es un individuo que rendirá más y será capaz de aportar mayor valor a su trabajo, además de contribuir al crecimiento de la organización.

Keith Davis y John Newstrom, especialistas en comportamiento organizacional, definen a la satisfacción laboral como un conjunto de sentimientos y emociones favorables o desfavorables con que los empleados ven su trabajo. Se trata de una actitud afectiva, un sentimiento de agrado o desagrado relativo hacia algo.

La satisfacción profesional depende de muchos factores, como congruencia con los valores personales, grado de responsabilidad, sentido del éxito profesional, niveles de aspiración, grados de libertad que procura el trabajo, entre otros. Cuanto más elevada sea la calidad de vida profesional, más satisfacciones procurará al trabajador y se reducirá el grado de ausentismo. 

Si a un colaborador no se le motiva, este no orientará su esfuerzo a un nivel adecuado, solo realizará sus actividades porque se le obliga a realizarlas, aunque estas funciones serán medianamente ejecutadas o hechas a la ligera solo para cumplir con lo que se le pide. En cambio, cuando a un colaborador se le hace sentir parte de la organización, se le motiva y satisface, este optimizará sus esfuerzos y así la organización tendrá resultados satisfactorios.

De acuerdo con Gabriela Soberanis, consultora empresarial y coach de negocios, los tres principales motivos por los que las empresas presentan baja productividad son las siguientes:

  1. Métodos de contratación o ascenso que no se basan en la competencia y/o desempeño objetivo del empleado, lo que termina confrontando al individuo con sus capacidades reales, impidiéndole responder de acuerdo a las expectativas del puesto.
  2. Una distribución inadecuada de las tareas entre los miembros del equipo, recargando en algunos mayores demandas.
  3. Relaciones insatisfactorias de modo interpersonal en el trabajo, así como un clima laboral poco saludable.

Desde luego que existen otras razones también importantes, como insatisfacciones relacionadas con la remuneración, sine embargo, diversos estudios confirman que el dinero pocas veces se encuentra entre las primeras razones de motivación de los empleados.

La satisfacción en el empleo designa, básicamente, un conjunto de actitudes ante el trabajo, de ahí que la satisfacción laboral dependa de diversos factores, tales como:

  • Un trato justo por parte de los superiores que incluya una revisión periódica de las necesidades de sus colaboradores para generar mejores condiciones de trabajo.
  • Un ambiente físico adecuado y propicio para la realización de las tareas.
  • El sentido de logro o realización que le procura el trabajo a la persona; es decir, una sensación de que lo que hace aporta valor a la organización.
  • La posibilidad de que el individuo pueda aplicar sus conocimientos, así como de acceder a oportunidades para continuar aprendiendo y desarrollándose con el fin de enfrentar nuevos retos.
  • Un clima laboral san, donde se promuevan los valores, tales como el respeto y la colaboración. 

Es claro que el aumento de la productividad y la satisfacción laboral se dan en relación con un trabajo conjunto entre empresa y empleado, donde ambas partes están comprometidas con los resultados, al tiempo que reconocen la importancia de dar cabida a gestionar un agradable clima laboral y dar prioridad a la motivación desde un enfoque humano.

Fuente:  Comportamiento Organizacional, Teoría y Práctica; Satisfacción laboral y productividad.

Guía de sueldos y salarios 2017 RRHH

Categorías: Coaching Empresarial