Nunca es tarde para crecer

En el reciente estudio titulado iGeneration creado por Adecco México, 53% de los integrantes de las generaciones millennial y Z que fueron encuestados coinciden en que la cualidad que elegirían para trabajar en una empresa es por la oportunidad de crecimiento que se les otorgue.

En este sentido, ¿qué estrategias son las adecuadas para generar este desarrollo al interior de una organización laboral? En primer lugar, de acuerdo con Salvador De Antuñano, director de recursos humanos de Adecco México, para las nuevas generaciones —posteriores a 1985— “crecer en un trabajo va más allá de cumplir con objetivos de desempeño específicos y recibir una remuneración a cambio. Es importante comprender que el puesto uno lo hace, uno lo define con su desempeño y la forma como lo trabaja”, afirma.

Asimismo, Andreas von der Heydt, director de Adquisición de Talento de Amazon, explica, desde la postura de la programación neurolingüística, algunas directrices para llevar avante una gestión exitosa del liderazgo y el desarrollo profesional para asegurar el crecimiento de una persona en el mundo laboral. 

Entre ellas, encontramos que debemos tomar en cuenta que los errores son parte del crecimiento, que sumar experiencias es necesario para mejorar nuestra toma de decisiones y que si en algún momento nos encontramos que lo que hacemos para llegar a algún objetivo específico no funciona, entonces debemos cambiar de estrategia e intentarlo de nuevo para así obtener resultados diferentes. 

En palabras de, Dorie Clark, estratega de marketing y colaborador para Harvard Business Review, esto significa pensar de modo estratégico nuestro crecimiento de carrera y, a través de cuatro ejes, asegurar un progreso sostenido a largo plazo: 

  1. Reservarse tiempo para autorreflexionar. Esta técnica te permitirá ser disciplinado, ya que pensar de forma estratégica te dará la oportunidad de identificar prioridades y trazar el camino para cumplirlas, así como abrirte a nuevas ideas y posibilidades no consideradas.
  1. Tener objetivos profesionales claros. Esto requiere de identificar el camino a seguir para así cumplir con las metas propuestas; para ello, se debe reflexionar en las habilidades específicas que se necesitan desarrollar y, posteriormente, trabajar para alcanzarlas. 
  1. Invertir tiempo en crear proyectos valiosos. Dedica tiempo comenzar con algún proyecto personal, como un libro, el lanzamiento de un producto o incluso la reorganización de algún proceso al interior de tu trabajo. A largo plazo, esto implica concretar metas alternativas y obtener el reconocimiento por diversificar la ejecución de tus tareas. 
  1. Cultivar una fuerte reputación externa. Es relevante demostrar que puedes ser buscado y apreciado por personas ajenas a tu entorno laboral; por este motivo, dedica tiempo en cultivar tu branding personal, comenzando por actualizar tu currículum y escribir en blogs, revistas o foros especializados sobre temas de la industria en la que te desenvuelves, con la finalidad de permanecer visible y activo en tu campo de trabajo. 

Finalmente, te dejamos una charla que Clark dio en las oficinas de Google en Cambridge, donde explica cómo puedes identificar ideas que te diferencien para lograr una promoción laboral: 

 

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Categorías: Coaching Empresarial